miércoles, 11 de abril de 2012

Autogobierno mexicano


Desde que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad comenzó a recorrer el país, hubo un integrante que llamó mi atención, sus palabras y su forma de hablar no eran como las de los otros. En su tono nunca sentí furia, coraje, rencor y mucho menos un lenguaje estudiado para hacer que todo sonara tan fingido como me parecía que lo era el de Javier Sicilia. Sé que habrá detractores, pero crear un personaje empático como Sicilia me parece de lo más falso, si bien no conozco al poeta, no creo que el constante traje de Indiana Jones y el discurso con el tono de Paco Stanley recitando poesía sea creíble, sin embargo no cabe duda que le dio resultados.

Con Julián LeBaron me pasó muy distinto, si bien su tono es “diferente”, en diversas entrevistas me interesó profundamente cada respuesta que dio, su principal argumento era que él pensaba que el gobierno no resolvería nuestros problemas, que deberíamos ser nosotros los que nos “gobernáramos”, hablaba de un poder ciudadano real, quizás nunca dimensionó lo que esto implica, sin embargo me parece que esta es idea bastante viable.

Si bien no entendí hasta después de mucho reflexionar sobre lo que esto significa, me parece prudente retomar mis ideas en tiempos electorales. No sé si ustedes se han preguntado en qué momento de la historia pasamos de ser una comunidad “independiente” a ser esclavos de alguien más. No se adelanten a pensar que el capitalismo es el culpable, eso no puede ser admitido, más bien creo que el problema ha sido siempre una conquista ideológica y una esclavitud mental autoimpuesta.

Como lo decía LeBarón, tendríamos que dejar de creer que los políticos solucionarán los problemas de la gente, quien crea que un candidato, de cualquier partido, vendrá a solucionar los problemas de pobreza, inseguridad, falta de empleo, etc. Está totalmente equivocado. ¿Por qué les sorprende entonces que cada año electoral sea lo mismo?. Es aquí donde tendríamos que revisar no sólo la política y a quienes la forman sino a nosotros mismos. Un autogobierno no es igual a una anarquía, es más bien asumir nuestras propias responsabilidades y tener los suficientes “huevos” para actuar y cambiar no al País sino a nosotros mismos. Ya basta de ver siempre los errores en todos menos en uno. Para que el País cambie es necesario que la gente cambie, personalmente en primera instancia y ya después en sociedad, todo esto permitirá generar una verdadera revolución.

Es momento de decir la verdad, el que seas pobre no te da derecho a ser huevón ni cochino, el que seas rico no te da derecho a ser prepotente ni ojete, el que seas listo no te da derecho a hacer menos a los demás, el que seas tonto no te justifica a no buscar la superación. Si no tienes búscale, si te sobra comparte, si te falta trabaja, si no te gusta dilo, propón, actúa y no sólo te quejes.

jueves, 8 de marzo de 2012

POLÍTICA Y MEDIOS

En la política y en los medios hay una frase que se repite constantemente: que hablen bien de ti o que hablen mal, no importa, pero que hablen. Actualmente y ante los aires electorales que se respiran por cada rincón de nuestras vidas me parece necesario replantear esta premisa. En los últimos meses se ha desatado una serie de confrontaciones, debates y resbalones que parece epidemia. No podría recapitular cual fue el de los primeros de los actuales contendientes pero pues agarremos al azar. Creo que una de las situaciones más intensas y embarazosas fue el resbalón de Enrique Peña Nieto en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara quien no sólo hizo evidente que al menos memoria no tiene sino que además continúo cayendo en lo que se convirtió en su propio despeñadero, luego se le sumaron todos sus detractores quienes quisieron darle la estocada final al buey y zaz resultaron más ineptos, porque estarán de acuerdo queridos lectores que quien se equivoca primero tiene cierto beneficio de la duda pero ya uno tras otro se vuelve inaceptable.

Así sucesivamente podría mencionar a “x” cantidad de candidatos, legisladores, actores, etc, etc, sin embargo lo que deseo rescatar es el uso que las redes sociales les han dado a los deslices de nuestra clase política principalmente, y es que más grave resulta que un político se equivoque, dejemos ya de lado a nuestra refriteada Ninel que pasará a la banca tras la demostración que los que dirigen o desean dirigir al país han dado. Recientemente el último de los chascos fue el de Ernesto Cordero Arroyo, pre candidato del PAN a la presidencia y presunto delfín quien afirmó que seguirá con el proyecto de Vicente Calderón. Más tardo en salir a explicar que en lo que había miles de chistes y fotos sobre su evidente equivocación. Ante esta hilarante y preocupante situación replantearemos la situación y en vez de que digamos que hablen bien o mal pero que hablen, digamos como alguna vez decretó Gustavo Díaz Ordaz sobre las burlas en su contra: “A mí me criticaban por feo, no por pendejo”, sin embargo habría que ver que la belleza de la política es cada vez más subjetiva y la inteligencia escaza. Como bien dicen, la gente pendeja siempre es feliz.

jueves, 2 de febrero de 2012

Parodiando y los debates...

Me pongo a pensar sobre agunos acontecimientos que se han presentado por la televisión mexicana y estoy lamentablemente sorprendido, recientemente se han lanzado programas en los que los participantes son imitadores de artistas consolidados dentro de sus ramos. Parodiando es la flamante apuesta que Televisa ha hecho encabezada por el conductor Héctor Sandarti y con jueces como Angélica Vale y Pierre Angelo. Es una lástima que artistas con una gran capacidad camaleónica se hayan prestado a este nuevo “Show”, y es que resulta triste que como espectadores nos volvemos cada vez menos exigentes. Desde hace muchos años la XEW y programas como el Festival OTI buscaban nuevos talentos que ofrecer a un pueblo hambriento de héroes y figuras, actualmente nos conformamos con copias de las copias, ya no hay originales, Andy Warhol deberá estar orgulloso, nuestros nuevos ídolos serán millones de latas pre envasadas y fabricadas en serie, lamentablemente sin escencia y solo con contenidos repetitivos, ¿será en verdad que esto es lo que necesitamos y queremos o es lo que los medios nos han querido hacer creer?

De igual manera resulta insultante que los candidatos que buscan dirigir nuestro país tegan el descaro de llamarse políticos y hacer de un debate una alarhaca de gallinas descabezadas, me sorprende que con la billetiza que se les mete a las campañas, pagadas por nuestros impuestos obviamente, los asesores los impulsen a “debatir” y a parte que las televisoras pasen el famoso debate, aunque viéndolo bien fue un entretenido show mediático en el que lo único evidente es que es necesario regresar a la escuela y conocer el verdadero significado de debatir. Los pre candidatos hicieron gala de sus esfuerzos sobre humanos para solo hacer evidentes dos cosas: la primera que la mayoría de los políticos mexicanos son unos neófitos entrenados bajo intereses partidistas y empresariales, y dos, que no hay que ser adivino para saber que en las próximas elecciones para presidente de la República, gane quien gane, nuestro país será entregado indudablemente a un ignorante por no decir idiota.